7.12.11


Te conseguí la luz del sol a medianoche y el número después del infinito, e instale la Osa Mayor en tu diadema, y tu seguías ahí como si nada. Endulcé el agua del mar para tu sed, te alquilé un cuarto menguante de la luna y como bien perdedor busqué en la cama, las cosas que el amor no resolvía... Y cómo duele que estés tan lejos! Durmiendo aquí en la misma cama, cómo duele tanta distancia, aunque te escucho respirar y estas a cientos de kilómetros.. Y duele quererte tanto, fingir que todo está perfecto, mientras duele gastar la vida tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió.. Acabé con los jardines por tus flores, intenté la alquimia contra tu utopía, y he llegado a confundir con la ternura, la lástima con que a veces me miras.. Que triste es sumir el sufrimiento, patético es creer que una mentira, convoque a los duendes del milagro, que te hagan despertar enamorado..